ÁGORA me gustó ... mucho…más que mucho
cumplió todas mis expectativas, aunque para poner un pero -que siempre viene bien- quizás hay que reconocer que me habría gustado que las hubiera superado… (ja ja ¿eh?)
La parte técnica/cinematográfica me pareció impecable... y la dirección sorprendente. Suelo encontrar en las películas de Amenabar alguna escena-referencia, de esas que se te quedan clavadas para siempre y que destapan su genio (que tampoco es que está muy oculto... pero te sorprende encontrarlo igual)
Pues en ÁGORA he encontrado más de una de estas escenas que se me quedaron impresas como fotografías en la mente y las repaso una y otra vez, dándoles innumerables lecturas, e iniciando infinidad de preguntas...
-Davo rezando con desesperación a su recién descubierto Dios... (¿o es al Universo?)
-La ofrenda de Orestes que se eleva fuera de los limites del mundo hacia el universo (desde un escenario insignificante a la inmensidad del universo)
-El saqueo de la biblioteca y el mundo al “revés”... ¿o no? ¿En este universo en el que estamos suspendidos quien marca lo de arriba y abajo?
-Hipatía en el mismo cuadro que “Davo rezando” ; pero ella llena de serenidad, eternas preguntas y sabiduría, aceptando su destino ante el universo (¿el mismo Dios que el de Davo?)
En lo que al rodaje se refiere, sospecho que tiene mucho más metraje sobre la ciudad en si, que espero que incluya en el DVD y que espero ver, para poder disfrutar/valorar su visión de esta ciudad-símbolo.
La música me pareció ... adecuada. Tengo que reconocer que Dario Marianelli no ha compuesto una obra maestra (Atonement si me lo pareció), si no una música correcta, perfecta para la película pero sin sorpresas por lo menos en la primera escucha (le daré mas oportunidades seguro). No sé si es mi admiración hacia Amenábar o porque realmente así sería, pero creo que si se hubiera puesto a componer el la banda sonora de Ágora -como en todas sus películas anteriores- lo habría hecho mejor. Espero que esta falta de Amenábar a su cita con los amigos de su música, se debe a falta de tiempo -las presiones de las distribuidoras que la película saliera ya- y no a una falta de valor/atrevimiento/inspiración de componer para una película de tal magnitud.
En si, la película me parece una obra maestra, la película del año sin duda para mi y que pasa sin dificultad a ocupar el sitio de una de mis películas favoritas de todos los tiempos (junto con El Gran Azul, El Color Purpura, E.T., Blade Runner o Espartaco para solo mencionar algunas)
En Ágora he visto reflejado todo un universo de ideas y preguntas, muchas preguntas que no necesariamente precisan respuestas si no indican opciones...
¿Debes parar cuando crees haber dado con las respuestas o debes seguir preguntándote “¿y si…?”
¿te merece la pena destapar el mundo al mundo y dejar de descubrirte tu?
¿como afrontas los signos de los tiempos... con resignada pero valiente determinación a defender tus ideas; -lo cual es heróico sin duda pero se traduce en "espiritu libre en cuerpo muerto" y con un puesto en el imaginario colectivo- o como las espigas que te dejas doblar para poder seguir (como Galileo unos cuantos siglos después)?
¿como y cuando el perseguido se convierte en perseguidor?
¿Se puede evitar? Resulta irónico y revelador que el padre de Hipatía - aún siendo él un maestro/científico pero ya "viejo" con ideas bien arraigadas- sea el que se aferra al status quo y prácticamente desencadena los sucesos que mas adelante conducirán su hija a la muerte...
¿como combates con la razón los instintos primitivos del deseo?
¿como combates con la razón los instintos primitivos del poder?
¿como es que los ideales mas nobles (como puede ser la idea de dios, justicia, convivencia, progreso) terminan con despertar los sentimientos mas oscuros del ser humano?
Hipatía : Una mujer enseñando a los hombres... Una mujer sin miedo... y es que cuando alguien no tiene miedo no hay nada que se le resista... y nada ni nadie que le pueda retener. La voz de la razón, de la ciencia, de la pureza y del amor a la vida. Gracias a esta película este personaje se dió a conocer al mundo... y seguro que ese descubrimiento servirá como inspiración para muchos. Aunque solo fuera por esto esa película merece la pena.
Hay (y habrá) muchos que recriminan la licencia del director de poner a Hipatía haciendo preguntas sobre el fenomeno de la gravedad y descubriendo la posibilidad de la existencia de las orbitas elípticas. Para mi esto no hace más que demostrar y hacernos pensar con horror la cantidad de preguntas, teorías, hipótesis y tesis que podría haber en aquella biblioteca y se calcinaron; pensamientos perdidos para siempre que obligaron a todo el continente europeo empezar practicamente desde cero su búsqueda científica unos cuantos siglos después.Davo: (ante todo dar las gracias a Alejandro ¿como no? por idear un personaje así y a Max Minghela por interpretarlo tan bien, ponerse realmente en el papel y hacer que Ágora casi sea una película sobre él). Me pareció el personaje más complicado y en el que más se resume la historia de toda la humanidad. Una historia seguramente de las más comunes/vivida a lo largo de los siglos y la más desconocida para muchos. Un ser de una mente brillante, un científico en potencia... pero de voluntad débil. Su corazón y mente son grandes pero sus fuerzas le fallan. ¿Cuantos habrán sido -y siguen siendo- a lo largo de la historia personas con un potencial inmenso pero que son incapaces de soportar la cruz de su inteligencia y se refugian en la seguridad de ideas que solo logran manipularles? Gente que malgasta su talento y fuerza en causas ajénas y que metafóricamente pasan de ser esclavos de cuerpo a esclavos de mente. Perdiendo el poder de ser dueños de su razón se hunden y se torturan en el amor que entienden como atracción física (que pasa a sustituir la espiritual), ese sentimiento -casi un instinto primitivo- que les obliga a actuar muchas veces incluso contra su razón… para que en el último momento la razón vuelva solo para aliviar -en un acto trágico- el final… Es uno de esos muchos de nosotros de los cuales se nutren los fundamentalismos de todo tipo...
Orestes: el prototípo del hombre que aspira al poder y a una vida justa, feliz y ordenada, que tiene el potencial y la voluntad de conducir su vida y su gente por el buen camino; ser el padre de familia y el padre de un pueblo, el líder, el cientifico que proporcionará una base estable en la sociedad. Que es puro, valiente, atrevido... pero no brillante, inquieto, desconfiado, estratéga... y eso como talón de Aquiles termina despojándole de toda su vida y sueños y le deja solo, abatido y vencido. No despierta en mi pena, si no un sentimiento de impotencia... una ganas de poder implantarle algo mas de inquietud, de "sospecha"; porque por lo demás es todo lo que uno aspira a tener a su lado.
El resto de los personajes protagonistas oscuros buitres del fanatismo y del poder político, religioso, social no me merecen mas mención aqui . . . son tan faciles de descifrar en la película y en la vida real que lo que realmente sorprende es que hoy en día siguen teniendo adeptos, defensores y siguen en el poder...
Los actores estan todos a la altura de sus personajes y se agradece que la dirección de Amenábar junto con su talento y entrega, han dado como resultado unas interpretaciones impresionantes. No hay momentos sobreactuados o débiles.
Para terminar esta primera crítica (-primera? si si... aviso; y eso es promesa y amenaza ja ja ja- que iré a verla un par de veces más al cine así que seguramente os daré un poco más la lata hasta que se me pase un poco el entusiasmo... je je :-)
a lo que iba para terminar este post... os invito a los que no la habeis visto, a ver tambien la película de Stanley Kubrick, Espartaco.
Ágora retoma algunos de los temas que más me han maravillado de esta película; la libertad, un Espartaco esclavo pero valiente que quiere no solo ser libre si no saber, conocer, que se da cuenta de la importancia de la educación e instruye a Antonino (que les alcanzo huyendo de las redes "intelectuales" de Crasos... leed la conversación aqui) a seguir recitando porque esa es su arma y su lucha...






