y claro, tu mente es incapaz de procesar la belleza de las palabras, asimilar las ideas y las preguntas que el autor tenia la intención de plantear... solo te fijas en los errores de ortografía...
Dentro de lo que cabe lo del libro no sería tan grave, puedes devolverlo a la tienda, o puedes hacer un esfuerzo de –una vez asumidas las faltas- releer la frase y captar la belleza de las palabras....
...pero encima de un escenario, eso no es posible. Una obra representada sobre un escenario debería de ser el resultado de muchas horas de ensayo, de estudio de los personajes... cuando un interprete se sube sobre un escenario no se puede permitir estar pendiente de sus movimientos (o de la frase que va después) ... esa parte técnica debería de haberse convertido en parte integra de su ser, para que sobre ese escenario pueda dar vida al personaje y así trasmitir la esencia de la obra...
¿a que viene todo esto?
Pues que ayer con mucha ilusión fuimos a ver Zorba El Griego representado por el Ballet de la Opera de Cairo (en su coreografía de Lorca Massine y música original que Mikis Theodorakis compuso para ese ballet en 1976)
He sido incapaz de disfrutar de la obra, dado que me desconcentraba percibir que los movimientos salían con esfuerzo, que aunque técnicamente buenos, no tenían sentimiento, no estaban coordinados, no conectaban entre sí. Me perdí el argumento, me perdí los sentimientos...
y al terminar la representación casi suspiré con alivio porque......todo había salido bien...técnicamente (juraría que el jovencito que hacía de John hizo lo mismo)... Merece mencionar que el bailarín que se encargó de dar vida a Zorbas lo ha hecho muy bien (pero no ha sido suficiente como para salvar toda la obra que “una golondrina no trae la primavera, por mucho que te hace sospechar que está por llegar”
No obstante, al finalizar la obra he aplaudido, que cada esfuerzo merece su reconocimiento . . . pero me aguantaba las ganas de gritar ¡leed el libro, estudiar el personaje y ensayar, ensayar c.ñ....!
... como si eso no fuera suficiente, han caído también en el error de los “bises”. Y aquí es donde tengo un debate abierto que no termino de aclarar. Deben los espectáculos permitirse hacer bises? Mi primera respuesta es que NO y para ese No tengo más argumentos que para el Si (pero estoy abierto a que me contradigan, que me quiero aclarar en algún momento). La representación de una obra es algo que debería de tener una integridad, y cuando los autores la escriben así lo perciben. Hay una escalada de sucesos, de presentación de personajes, trama, planteamiento, dudas y luego un desenlace (o catarsis) que te da la solución o te deja alguna pregunta abierta...
¿qué sentido tiene una vez finalizado esto que te vuelvan a cantar/bailar/recitar la parte mas “famosa” de la obra? Esto te desvia del camino en el que estabas metido, pone énfasis innecesaria a un fragmento de la obra y al final te dá la sensación que has asistido más al musical “Mamma Mía” de Abba que a “Rigoleto” (nota: esta alusión a Rigoleto viene a raiz de esta noticia ,y estoy de acuerdo que una representación magistral merece un reconocimiento por parte del público, pero repetir una pieza como si fuera el ultimo éxito de los 40principales, me encuentra un poco de frente...)
***Tengo aquí también otro debate pendiente sobre esas representaciones/recopilatorios de “Pas de deux” (los mejores momentos del Ballet nacional de España), Conciertos de arias etc... que tan de moda están los últimos años . . . (tengo que admitir que aquí mi propio contra-argumento es que por lo menos así dan la oportunidad a un público más amplio a acercarse a estos géneros, y al que le guste que busque un poco más... y esa si es una labor importante dado que el teatro, la danza o la opera no debería limitarse a ser para unos pocos entendidos)
Pero a lo que iba... los bises... no, no y no. No me imagino en Hamlet (por ejemplo) que después del final de la obra entre aplausos, como si nada, vuelva el actor a recitar el “ser o no ser”... igual que cuando voy al cine no espero que después de los titulos de crédito se repita la mejor escena del film, o que al final de un libro se repita el capitulo mejor escrito. . .
Así que ayer mientras yo lo único que quería era irme ya del teatro, los bailarines (bajo el aplauso del público, que supongo no estarían de acuerdo con mi rechazo a los bises) bailaron DOS veces mas el famoso Sirtaki haciendo alguna que otra pirueta adicional para exhibir su destreza técnica... en fin... que si no sabias de lo que iba la obra te pasabas dos horas aburrido, notando las “faltas de ortografía” y esperando que sonaran las notas del Sirtaki que en algún lugar ya habías escuchado y te habia gustado...
En fin, en estas memorias mías esta obra más que Zorba el Griego se queda como Zorba el incomprendido... una pena
ps. Me cuesta mucho ser tan crítico, porque no puedo/quiero ser yo de echar por tierra el trabajo y el esfuerzo de todas estas personas (¿acaso yo sería capaz de hacerlo mejor?) - mis amigos siempre me dicen que “mi opinión no cuenta, que a mi me gusta todo, y hay que reconocer que la obra en si me gustó, si... pero le encontré fallos, muchos fallos... y a veces eso no lo perdono, ¿será que con la edad me estoy volviendo mas exigente ?
