como no soy supersticioso ni nada me aventuré a acudir a ver el espectaculo de danza musical que ofrecía Saddlers Wells... aunque el cartel está lleno de rojos...
(y este post se lo iba a dedicar a Ronronia (y su imagen tan roja ella) que además tiene esa cabecera con un zapato en la mano, pero luego ella misma aclara que "What Ronronia wants no son unos zapatos, o un bolso de Sonia Rykiel..." así que nada...
Algunos os habreis dado cuenta que en Londres intento siempre hacer mi peregrinaje a este templo de la danza que es Saddlers Wells que esta noche se propuso introducirme a una religión que es una religión como "la otra" pero sin la misoginia (como aclaró uno de los personajes)... La religión se llama "Zapatos"..
Los zapatos -mera prenda obligatoria para mi, y prescindible cuando sea posible- ha ganado a lo largo de los siglos la admiración de varios (llevando a casos de ostentosa pasión como la de Imelda Marcos) resurgió con fuerza los últimos años... si antes deciamos dime con quien andas y te diré quien eres hoy en día muchos te miran los zapatos y deciden quien eres... Así es como los Manolos, Jimmy Choos y Louboutin y acumular zapatillas de deporte (sin ser aficionado al deporte) se han convertido en la religión de moda...
Quizás sera porque yo soy ateo que ese intento no me ha llegado tanto como me gustaría. La obra no es mala (la mayoría de las religiones no lo son) ... solo que es inconexa. Tengo un pequeño problema con las obras que son un corte y pega de varias pequeñas joyitas... que el resultado (sin llegar a ser un niño de Frankenstein) no termina de convencerme del todo.
Más que una "obra" fue como un espectaculo de varios números todos muy buenos pero que la final daba una sensación de un pretencioso varieté... que hubo opera, disco, rock y charleston pasando por tango flamenco... Aún así he disfrutado enormemente de las coreografías -que al igual que los zapatos- las hubo de todo típo desde ballet clássico, claquet, street dance, sexy (jeje) dance (con un numero buenisimo sobre los Hush Puppies!) y beach dance. La mayoría con coreografias de Stephen Mear -vease entre muchas otras Goldfrapp Number1- mientras dos de las piezas han estado a cargo de mi ya adorado Sidi Larbi Cherkaoui. Las canciones muy pegadizas y graciosas todas ellas han hecho que disfrutara muchisimo ("Time wounds the heels" o el momento en el que un coro de monjas cantan salmos en los que la letra no es más que Manolo Blahnik y Jimmy Choo... para terminar en ecstasis alabando "Vivianne Westowood").
En el programa viene una cita de una abuela anónima que sabiamente dice: "No debes medir lo que gastas en zapatos y en colchones. En tu vida estaras siempre metido o en unos o en otros"
Aún así, a mi eso de los zapatos como que no me convence, que prefiero gastarme el dinero para verlos en un escenario que tener tantos como para no poder decidirme por la mañana cuales ponerme
Aunque esta obra en concreto no me ha entusiasmado (que conste que la recomendaría igual, que es muy divertida, petarda y se pasa muy bien además de alegrar la vista jeje) los hay que han utilizado los "zapatos" para hacer verdaderas maravillas. Y para prueba una película: Piedras cine español en sus mejores momentos. Ramón Salazar utiliza los zapatos para describir vida enteras... terminando con Najwa en Lisboa dibujando zapatos (en vez de venderlos) y escribiendo estas preciosas palabras... (merece la pena escucharla... con esa voz suya acompañada por la preciosa música de Pascal Caigne). Si, si, Piedras es una de mis películas españolas favoritas.
...y no puedo si no rescatar de mis memorias y de Platero claro los Depeche Mode que utilizaron la frase esa de "ponte en mis zapatos" para hacer esta maravilla de canciòn que durante una época fue mi obsesión favorita de la que todavía hoy no me canso...
